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Padecimientos más comunes que comparten caninos y gatunos: ¿Cómo evitarlos?

Padecimientos más comunes que comparten caninos y gatunos: ¿Cómo evitarlos?
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Padecimientos más comunes que comparten caninos y gatunos: ¿Cómo evitarlos?

Problemas urinarios, en la piel, osteoartritis, parásitos y obesidad, son los padecimientos más comunes que comparten ejemplares caninos y gatunos.

La felicidad de poseer una mascota se torna en angustia cuando perros y gatos enferman. Para saber qué hacer en el momento adecuado basta con observar, esa es la recomendación de la veterinaria Linette Luna, quién con más de 12 años de práctica, comparte una guía sobre los síntomas más comunes, los tratamientos y la razón de su aparición.

Problemas urinarios, en la piel, osteoartritis, parásitos y obesidad, son los padecimientos más comunes que comparten ejemplares caninos y gatunos. Una de las posibles causas tiene un origen común: mala alimentación.

“Con tantas opciones en el mercado que van desde premios hasta postres y gran variedad de alimentos procesados, muchas veces, el dueño no se da cuenta que ciertas combinaciones pueden afectar a sus mascotas”, sostiene la especialista.

Para contrarrestarlo, Luna, asesora técnica de Royal Canin aconseja alimentar a los animalitos sólo con la cantidad adecuada para su peso y la talla.

Problemas urinarios

Es más común en gatos y perros de talla pequeña. Empiezan a tener problemas para orinar o lo hacen con sangre, comienzan a lamerse la zona de la vejiga y no pueden hacer pipí donde habitualmente lo hacen. “Lo presentan más machos que hembras porque su uretra es más pequeña y hacen más cálculos”, señala la doctora. Antes de darles cualquier remedio es mejor llevarlos al veterinario porque dependiendo del tamaño y el tipo de cálculo se les trata. Una forma de prevenir su aparición es con una alimentación con la cantidad adecuada de minerales, cuando hay demasiados, es complicado que los animales los procesen.

Problemas en la piel

La habitual es dermatitis que se presenta en forma de ronchas o zonas enrojecidas es una inflamación de la piel que puede ser ocasionada por piquetes de pulgas, sarna u hongos. El medio ambiente también influye porque puede haber reacciones alérgicas al pasto, la tierra o al polen. “Se cura con antihistamínicos y se debe vigilar su dieta para que la inflamación baje lo antes posible, hay que tener cuidado con las lesiones enrojecidas y las laceraciones que ellos mismos se hacen, muchos perros y gatos son alérgicos al pollo porque no pueden procesar adecuadamente sus proteínas”, revela la veterinaria, por lo que aconseja dietas hidrolizadas con proteínas casi imperceptibles y por lo tanto inocuas.

Osteoartritis

Tiene que ver con la edad, aunque los perros de tallas grandes por su tamaño tienen un mayor desgaste en las articulaciones y por esa razón tiene mayor riesgo de padecerla. Los dueños se pueden dar cuenta porque les cuesta trabajo desplazarse, cojean, dejan de comer, se apartan y constantemente se lamen las articulaciones. En el caso de los gatos se acicalan más del normal y se pone agresivos, principalmente en el tiempo de frío porque las articulaciones inflamadas quedan desprotegidas y aumenta el dolor. Las más propensas en ambas especies son hombro, codo, cadera y columna. “Además de llevarlo al veterinario para que tenga un tratamiento especializado el alimento debe incluir protección articular como polifenoles y colágeno hidrolizado para regenerar el cartílago”, aconseja el médico veterinario Gonzalo Caballero.

Parasitosis

Para combatirlo es recomendable que desparasiten a los más pequeños dos veces al año, tanto a perros como a gatos. “Presentan vómito, diarrea y están muy inflamados del estómago, el tratamiento a seguir es tomar una muestra de sus heces para identificar el parásito”, explica la doctora.

Obesidad

Es muy común y los dueños se resisten a darse cuenta que su mascota la padece. Es fácil apreciarla si se ve al perro o gato desde arriba, son indicativos, una silueta más ancha debajo de la cintura, al pasar la mano sobre el cuerpo del animal no se siente las costillas, el inicio de su cola es muy gruesa y tienen papada. “Frecuentemente no lo ven como un problema y es muy grave porque al igual que en los humanos desencadena enfermedades cardiovasculares, diabetes y enfermedades en las vías urinarias. Todos los miembros de la familia deben comprometerse a no darle comida al animalito para ayudarlo. Con una dieta adecuada puede perder entre 1 y 3 por ciento de su peso en una semana”, recomienda la especialista.

Tomado de: EL FINANCIERO

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