COLUMNISTAS

La tragedia irresoluta del consumo de drogas y alcohol

La tragedia irresoluta del consumo de drogas y alcohol
1/1
La tragedia irresoluta del consumo de drogas y alcohol
Jose Joaquin Cuervo Polanía

Por: José Joaquín Cuervo

La Corte Constitucional le ha dado una ocasión  grande al Gobierno actual de hacer populismo con la decisión que tumbó la prohibición del consumo de alcohol y drogas en los parques, una decisión que no logra consenso  y que sigue necesitada de  hacer una verdadera ponderación en los casos más particulares: Hay dos principios confrontados y uno de ellos es el del libre desarrollo de la personalidad. La Corte constitucional habría utilizado el principio de proporcionalidad que mide la necesidad del medio utilizado, la Corte indica  que el decomiso y las multas por consumo de drogas y alcohol en espacio público, “no es un medio justificable” para buscar la tranquilidad y las relaciones respetuosas, “por cuanto existen otros medios de policía en el mismo Código que permiten alcanzar los fines buscados sin imponer una amplia restricción a la libertad”.  El sub principio de la idoneidad, al manifestar que  existen otros medios, por parte de las autoridades, para garantizar la tranquilidad en el espacio público, que no necesariamente implican una violación al derecho del libre desarrollo de la personalidad y el de proporcionalidad propiamente dicho. La tragedia subsiste: para muchos es mejor la prohibición y no el  oprobioso espectáculo  de quienes quieren seguir metiendo marihuana y alcohol en un lugar que es de todos, y especialmente de la familia

Es un verdadero caso trágico: no logramos conciliación alguna  entre el asentimiento casi generalizado sobre  la prohibición del consumo de licor y alucinógenos en el espacio público, pensando en la alteridad  y la otra convicción: Que somos una sociedad liberal en el que el estado no debe llegar a la esfera de las prohibiciones  y a la invasión del fuero personal, excepto por aquello de que mis derechos van hasta donde comienzan los de los demás.

La tragedia no está resuelta, y no se resuelve ni con las posturas de derecha que quiere imponer un decreto de restricción a la dosis personal, ni con la posición de la Corte que no ha entendido la diferencia y la gradación de las libertades.  Pareciera ser que la Corte a veces olvida  que el libre desarrollo de la personalidad implicaría el sacrificio de  hacer daños colaterales a la familia y a la sociedad, con la supuesta autorización que tenemos de hacernos daños a nosotros mismos.

Habría que recordarles  a ellos y al Juez Hércules de Dworkin que no puede esperarse que, ni aun en el sistema constitucional más preciso, exista una única respuesta correcta para controversias de la magnitud que plantean algunos casos relevantes del derecho constitucional tales como la pretensión de levantar la prohibición del consumo de la dosis personal de narcóticos, la autorización del buen morir en los casos de la eutanasia, o frente al enfrentamiento de derechos que supone la opción del aborto.

Comentarios

Comenta con tú facebook


Powered by
Arriba