COLUMNISTAS

El comentario de Elías Política huilense

El comentario de Elías Política huilense
1/1
El comentario de Elías  Política huilense

Jorge Guebely

Lamentable Ernesto Macías en la saliente presidencia del Senado. Se caracterizó por intrigas, triquiñuelas y falacias a favor del Centro Democrático. Bajísimo nivel político y humano, enorme vergüenza para él y para el Huila.

Fue perfectamente un mal ejemplo; peor aún, una inquietante certeza de que, en el Huila, sólo se cultivan políticos del montón. Políticos secundarios, de estirpe secundaria que sumen al Departamento en lo secundario. Superan únicamente lo peor. Sin liderazgo nacional ni ideas superiores, ejemplifican el anti-estadista.

Pocas esperanzas proyectan los nuevos políticos. Han dado muestras de profundizar la decadencia. Macías los ilumina; él, que, sin ideas, optó por convertirse en alfombra humana al paso del senador Uribe, disponible para todas las trampas políticas del Centro Democrático. Igual destino con el representante Álvaro Hernán Prada. En el ajedrez de la extrema derecha, brinca como caballo brioso y pasional, sin luz propia y cabalgado por el Patrón. Por su parte, Felipe Lozada parece dispuesto a hundir, aún más, al conservatismo en su inanidad social. Según prensa nacional, ondea la incompetencia, el ausentismo y el tráfico de influencia familiar. Avergüenza a figuras respetables de esa colectividad como a Álvaro Gómez Hurtado en el contexto nacional y a Benjamín Disraeli en el internacional. No es el conservatismo deplorable “per se”, lo son nuestros conservadores por miopes y mezquinos.

Rodrigo Lara Restrepo, otro joven mal ejemplo. Inteligente y verboso. Encarnación de lo que Erich Fromm afirma en uno de sus libros: “La inteligencia está más cerca de la astucia que de la sensatez”. Nada más insensato que convertirse en alfil de German Vargas, hombre de moral política en que todo vale. Vale incluso aliarse con los peores delincuentes del país con tal de ganar poder. Juventud política del Huila, fraude contra los seres humanos que los eligen.

Verdadera pena. Casi una vergüenza con la región que ha gestado políticos brillantes en su historia. José María Rojas Garrido, figura nacional liberal cuando liberalismo tenía ideales auténticamente liberales. José Eustacio Rivera, político fugaz por ser más poeta que político, moral de la poesía que va más allá de las morales políticas, moral estética que se emparenta con las aspiraciones originales del ser humano, auténtica ética universal. Rodrigo Lara Bonilla quien, hastiado de la descomposición liberal, tuvo esperanza en un nuevo liberalismo. Moral que mantuvo en alto hasta la muerte.

La iglesia, basada en la Biblia, considera la expulsión del paraíso como caída, descenso en la descomposición. Cosmovisión lamentable cierta para quienes padecen la actual pobreza de la política huilense.

jguebelyo@gmail.com

Comentarios

Comenta con tú facebook


Powered by
Arriba