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Los caminos a San Agustín

Los caminos a San Agustín
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Los caminos a San Agustín

Gabriel Calderón Molina

Desde cuando llegó la carretera a San Agustín en 1939,  este epicentro de la cultura mundial jamás se había  visto tan acorralado  por las fallas en la conservación y  mantenimiento de las  vías que lo intercomunican con el resto del país y que le permite recibir miles de turistas al año. Igual sucede con  Pitalito, Isnos, etc. y todo el sur del Huila como  consecuencia   de los errores en la construcción de la  represa de El Quimbo, obra que en los  tiempos del  presidente Misael Pastrana, en la década de los 70 del siglo pasado, tenía  prioridad  sobre el proyecto energético de Betania.

Los  caminos hacia  San Agustín y el sur  del Huila están cerrados porque  la construcción de la represa de El Quimbo, dicen muchos ingenieros,  se hizo  sin   suficientes estudios geológicos que permitieran conocer  la  inestabilidad de los  suelos del entorno que sería  cubierto por las aguas. Se  ve claramente que Engesa no valoró el impacto de la  represa  sobre la naturaleza. Pensó sólo en los  grandes intereses empresariales que la  impulsaban. El resultado,  ahí  lo tiene el Huila y  el país: la mitad del  territorio huilense está aislado, así como el Caquetá,   el Putumayo y  el departamento del Cauca y en consecuencia  todo el occidente del país. El desastre no podía  ser  peor. Toda  la economía  regional afectada: el turismo,  y en consecuencia la hotelería de San Agustín, Pitalito e Isnos por  cuanto los  turistas, con toda  razón,  dejaron de llegar. La producción agropecuaria y el comercio entraron en un momento crítico por  falta de acceso a los mercados. Y qué decir de los transportadores  sin los cuales la intercomunicación y los intercambios no  funcionan en beneficio de los ingresos de la población.  Les asiste  toda la razón a quienes protestan y a quienes ven  lentitud en la formulación de una  propuesta de solución, pues  el problema  no se resuelve  a  través  las vías Garzón- Zuluaga- Gigante, ni por La Plata- Paicol.

Pero además, los caminos a San Agustín están cerrados cuando a pesar  del tiempo transcurrido, el problema  de Pericongo sigue sin solucionar, así permitan el paso vehicular a determinadas  horas. Pasar por  este lugar, es un riesgo en todo tiempo. Las fotografías aéreas de sus partes altas así  lo dejan ver. Pero con una disculpa y otra, el gobierno no  ha acometido un trabajo de solución definitiva, como sería construir una  nueva  vía por donde fue el histórico camino de herradura que unía a Altamira con Timaná pasando por Naranjal. Esta alternativa no ha sido estudiada.

  1. Por motivos de viaje del autor, esta  columna volverá aparecer el último sábado del mes septiembre.

 

 

 

 

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