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La pobreza y el Nobel 2019

La pobreza y el Nobel 2019
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La pobreza y el Nobel 2019

Germán Palomo García

El pasado Lunes, el Banco de Suecia (a diferencia de los otros premios Nobel, el de economía lo entrega este Banco y no la Real Academia Sueca) concedió a tres economistas el Nobel de Economía correspondiente a este año por sus análisis e investigaciones sobre la reducción de la pobreza: A Abhijit Banerjee, de origen Indio; a su esposa, Esther Duflo, francesa, ambos profesores del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) y a Michael Kremer, norteamericano vinculado a la Universidad de Harvard. Oficialmente, el Banco de Suecia declaró, para justificar el premio, “por su aproximación experimental a la reducción de la pobreza”. Son muchos los estudios y teorías sobre reducir (no eliminar) la pobreza pues muchas son las causas de la misma y, aunque se reconoce que estos galardonados han contribuido a aplicar buen número de los resultados de sus investigaciones, lo cierto es que es el mayor reto que afronta la humanidad. Lo interesante es que, según los ganadores, las soluciones deben venir de aplicaciones integrales en distintos sectores y no tener solo en cuenta los recursos fiscales en forma de asistencialismo que, por lo general, son orientados por los políticos. En materia de salud, por ejemplo, y Kremer es pionero en este campo, es más importante que las familias menos favorecidas puedan contar con las medicinas preventivas que entregar gratuitamente textos escolares y alimentación. Esto lo comprobó Kremer en unos experimentos en  Kenia según el jurado del Nobel. Años más tarde, dijo el jurado, Banerjee y Duflo concluyeron que lo más efectivo eran los programas de apoyo para los docentes “y centrarse en los niños con más necesidades académicas”.

La primera conclusión posible de hacer respecto a este reconocimiento de gran importancia es que pareciera muy prematuro porque no hay solución para semejante problema a pesar de tantos estudios que se han realizado. Y, segundo, que el asistencialismo no es, en ningún caso, solución para la pobreza en ningún país. Para ubicarnos en el caso colombiano, es más eficiente mejorar las condiciones de salud (incluída la alimentación como componente y no como programa independiente y ampliar el acceso al agua potable), los programas de crédito para el emprendimiento e incorporar nuevas tecnologías para los jóvenes dentro del sistema educativo para mejorar la productividad.

Seguramente vendrán más comentarios sobre el Nóbel de Economía de este año pero estas opiniones van a enriquecer la controversia. Al respecto, nada se comentó sobre la desigualdad o inequidad que afecta directamente a la pobreza.

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