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“Derecho, Política y Sociedad” Las consecuencias de la protesta ciudadana

“Derecho, Política y Sociedad” Las consecuencias de la protesta ciudadana
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“Derecho, Política y Sociedad” Las consecuencias de la protesta ciudadana
Germán López

GermanGermán Alfonso López Daza*

Las protestas ciudadanas realizadas en varias ciudades del país completan diez días, sin que hasta el momento se vea una luz de esperanza al final de este túnel de caos e incertidumbre. La dificultad del paro ha sido la interlocución con algún representante, pues no existe el liderazgo de un determinado grupo que aglutine las diversas reclamaciones, que van desde lo económico (pensiones, salario mínimo, estabilidad laboral), lo ambiental (suspensión del fracking), lo social (amplia brecha de desigualdad), hasta la supresión del controvertido ESMAD o la renuncia de Duque.

Lo que sí son visibles son los efectos económicos que se está empezando a sentir y que tienen relación directa con este movimiento social. Muchos son los sectores que están atemorizados por el impacto de las protestas, mas ahora que comienza diciembre.

Los comerciantes, los hoteleros, los restauranteros, las agencias de viajes, los transportadores, el comercio informal, en fin, son muchísimos los gremios los que se están viendo afectados por las manifestaciones. Incluso la disminución de los puestos de trabajo en la temporada de fin de año podría afectarse.

Las marchas y protestas también incidieron con el aumento del cambio del dólar -que rebasó la barrera de los 3.500 pesos al finalizar la semana- lo que encarecerá las importaciones del país y obviamente su deuda externa. Esta cadena de consecuencias lleva al nerviosismo de los inversionistas, lo que ocasionaría una revisión en la calificación de la economía por parte de las temidas calificadoras que miden el riesgo del país en materia económica.

Este efecto dominó impactará, sin lugar a dudas a todo el país, pero como siempre los de menores ingreso recibirán la mayor afectación.

Por ello, si las protestas no toman un curso mas racional, por reclamar algunas mejoras se terminarán afectando la economía. Parodiando a James Carville, estratega de la campaña electoral de Bill Clinton -ex presidente de los Estados Unidos-, se podría retomar su famosa frase “es la economía, estúpido”, para significar lo esencial que es este aspecto en una sociedad. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – USCO).

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